La Indefensión Aprendida

La Indefensión Aprendida
4
(33)

El Comportamiento Pasivo por la Indefensión Aprendida

La indefensión aprendida hace referencia a la condición de un ser humano o animal que “aprendió” a comportarse pasivamente frente a una situación. Según los estudios de Seligman, la indefensión es la sensación subjetiva de no poder hacer nada frente a un problema, situación o estímulo desagradable.

Es importante aclarar que el experimento llevado a cabo por Martin Seligman es muy cruel y en la actualidad estaría prohibido hacerlo. Seligman era un psicólogo y realizó el experimento en 1967 en la Universidad de Pensilvania.

La indefensión aprendida o impotencia aprendida es la sensación subjetiva de no tener la capacidad de hacer nada para cambiar una situación aversiva. A pesar de que exista la oportunidad real de evitar la circunstancia desagradable, las personas no

¿Cómo se desarrollo el experimento?

En su interés por la depresión, Seligman y Maier realizaron una investigación utilizando perros. El estudio tuvo dos etapas, en la primera se organizaron 3 grupos de perros.

El grupo 1 fue puesto en arneses por un tiempo y luego fueron liberados, mientras que al grupo 2 y 3 los amarraron en yunta y le aplicaron descargas eléctricas. A los perros en el grupo 2 se les daban choques eléctricos de manera aleatoria y los perros podían presionar una palanca para detener las descargas.

A los perros del grupo 3 los juntaron con uno del grupo 2, cuando el perro del grupo 2 recibía un choque eléctrico, el perro del grupo 3 también recibía un choque de la misma intensidad y duración, pero este no podía evitarlo porque su palanca no hacía nada.

El perro del grupo 3 no se daba cuenta que dejaba de recibir descargas porque el perro del grupo 2 al que estaba pareado las detenía. Por lo tanto, para los perros del grupo 3, el choque eléctrico era una situación inevitable.

Te recomendamos que leas  El Efecto de Sobrejustificación

En la segunda parte del experimento, los 3 grupos de perros fueron llevados a una habitación dividida en dos sectores . La división estaba hecha con una barrera relativamente alta y posible de saltar.

Todos los perros podían saltar la barrera y escapar de los choques eléctricos. Los perros del grupo 1 y 2 rápidamente lo entendieron y escaparon de las descargas.

En cambio, la mayoría de los perros del grupo 3 simplemente se quedaron quietos sin hacer nada y solo gemían al recibir los choques.

Conclusiones

Se pudieron elaborar dos conclusiones en relación a los diferentes comportamientos caninos.

Por un lado el grupo 1 y 2 que actuaron activamente y escaparon de las descargas eléctricas. Y por el otro, el grupo 3 que actuó pasivamente sin intentar huir de una situación peligrosa.

El comportamiento pasivo fue producto de que antes habían aprendido que nada de lo que hicieran iba a detener el choque eléctrico. Y además de ser inevitable, la situación iba a desaparecer sin necesidad de intervenir.

¿Cómo valoras este contenido?

¡Haz click en una estrella para calificarla!

Si te gustó este contenido...

¡Compartilo en redes sociales!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *